Hace ya más de un año desde que saltó el escándalo de la manipulación de los motores de Audi. En nuestro despacho somos conscientes de la dificultad que entrañan este tipo de procedimientos. Sin embargo, y para aquellos que todavía no han sido llamados por Audi para reparar sus vehículos, las posibilidades de éxito aumentan considerablemente, parece ser que los propietarios de esos vehículos nunca se les llevará a cabo la reparación, sencillamente porque no es posible.

Todos esos propietarios deben iniciar acciones judiciales contra Audi, exigiendo la devolución de las cantidades que pagaron por su vehículo, y en todo caso el perjuicio económico que se le ha generado, que según varias sentencias supone el 10 por ciento del precio pagado.